Delirium


No es fácil, ni esto ni nada parecido. No me parece difícil tampoco, pero tiene su complejidad. Me habría gustado que todo pasara de una forma distinta, sin tanto drama. Aunque, si todo hubiera sido más sencillo, ahora no tendría nada sobre lo que escribir.

He hecho muchas cosas mal, muchas. Y dependiendo de a quién preguntes, puedo ser la peor persona del mundo, la que destrozó su vida o la que ayudó a ver las cosas de otra manera. El problema es que no se entiende que yo haga las cosas pensando en mí misma, ¿por quién si no voy a mirar, por alguien que cree tener derecho a disponer de mí cuando quiera y como quiera? No, gracias. Creo que nunca he dejado que eso pasara. Bueno, mentira, siempre me pasa, hasta que digo: «Basta. Hasta aquí» y paso a ser la mala de la película. Puedo llegar a entenderlo, claro, pasar del «me lo da todo hecho» al «ya no tanto» tiene que ser, cuanto menos, impactante. Cuando acostumbras a una persona a que siempre le vas a dar todo lo que esté en tu mano, siempre que le haga falta y luego dejas de hacerlo (básicamente porque no recibes ni una cuarta parte de lo que das y ya te cansas, te desgastas), pues es evidente que esa persona se dé cuenta y diga: «¡hostia!, aquí pasa algo, ¿no? ¿Dónde están mis atenciones?». Lo cual le lleva a preguntarse, no qué ha hecho mal, si no qué hace mal la otra persona, y en lugar de hacer autocrítica, critica lo que has dejado de hacer por él.

El caso es que cuando comprendes que todo tiene un límite, que tienes paciencia, pero no eres gilipollas, llega el momento de compartirlo, que es lo que más duele. Después de desahogarte, llega el momento de incertidumbre, seguido de una calma que llega justo cuando te das cuenta de que, aunque duela (a ti la primera), es necesario para no llegar a destruirte del todo, porque entonces ya sí que no te recuperas nunca.

No estoy hecha para esperar


Al principio todo parecía extraño, demasiado. Insistías mucho y me parecía todo demasiado. Pero he visto, en poco tiempo, que no es así, que mi opinión de ti ha cambiado y mucho,. Que ahora me dicen tu nombre y me tiemblan las rodillas, me pongo roja y me sale una sonrisa estúpida e inocente.

Antes, te habría dejado ir, pero ahora no me lo voy a pensar, voy a jugármela.

He tenido miedo a fracasar durante demasiado tiempo, estoy harta de esperar por los demás, para que la gente no opine, porque antes me preocupaba lo que dijeran los demás, pero ahora sé que cuento con el apoyo de las personas realmente importantes para mí y voy a ir a por lo que quiero.

Y lo que quiero es eso que me ha seguido durante estos días, que se ha preocupado, que ha llamado tantísimo mi atención, no todo lo contrario, como otras personas por las que quería esperar. Esperar ¿para qué? me pregunto ahora. Simplemente nos conocimos en el momento adecuado. Y no voy a estar toda la vida esperando a que reacciones, me he cansado de esperar. Estoy harta de esperar. Este parece ser el momento oportuno. Lo he intentado por activa y por pasiva, pero alguien ha ganado el terreno que reservaba para ti y créeme  que no se lo voy a negar. Quiero dejarme llevar. Volver a sentirme viva. Volver a sentir que algo merece la pena. Quiero luchar por mi felicidad. Por mí. Por ti. Por un posible nosotros. Por un posible “para siempre”. Y barajando todas las posibilidades, soy consciente de que también puede no salir bien, pero el que no arriesga no gana, y soy experta en arriesgarme y perder, así es que, aunque sólo sea por estadística, en algún momento me tocará ganar.

Espero que ésta vez, me toque a mí vencer.

Canciones


La madre experiencia me ha dicho que ya  no me conforme.

Esta es una frase de una preciosa canción de Sergio Dalma. Últimamente está variando mucho mi gusto musical, aunque Sergio me ha gustado siempre, ya que lo escucho desde pequeñita. Esta frase en concreto me hace pensar en que no debo hacer lo que hace todo el mundo o lo que todos piensan que está bien.

That’s why I’m going to be as free as I can.

I found a boy, Adele


Pensé que te dije que él estaría pronto en casa, no pudiste ayudarme, eres demasiado bueno para ser verdad.

Me quedo corta cada vez que, cada vez que él no está aquí.

Tú y tu encanto os arrastráis cada vez más cerca, cerca de aquí.

Como una tonta por el fuego, caí con mi orgullo y con todo, como una bomba antes de explotar, guiada por tu llamada.

Eres el más sabio disfrazado de codicia y yo sólo soy la chica que se mantiene en sus rodillas..

Pero encontré un chico al que amo más de lo que antes te amé a ti, así es que quédate al lado del río que lloraré y derrúmbate.

Mira cómo me quieres ahora que ya no te necesito.

Así es que pensaste que me derrumbaría al primer “te quiero” acercándote por la espalda para susurrarme “dejarás a tu hombre?. Juraste que esta vez te quedarías conmigo, pero yo no me quedaré a tu lado.

Pero encontré un chico al que amo más de lo que antes te amé a ti, así es que quédate al lado del río que lloraré y derrúmbate.

Mira cómo me quieres ahora que ya no te necesito.

No soy tuya para que me tomes, debes estar equivocado.

Nunca pude mirar en tus ojos y conformarme ocn lo bueno e ignorar lo malo.

Encontré a un chico que me ama más de lo que tu nunca me amaste. Así es que quédate al lado del río que llorarás y derrúmbate.

Mira como me quieres ahora que ya no te necesito.

Here I am


El hecho de que ahora mismo quiera expresarme y no me salgan las palabras es aglo que no sé cómo explicar. O sí.

Necesito explicar cómo me siento, pero tengo la sensación de que por muchas veces que mi corazón se haya sentido así, nunca antes fue con tanta fuerza como ahora y no me siento capaz de expresarlo por miedo a que las palabras se queden cortas.

Es una sensación tan agradable. Es como si tuviera la suficiente confianza en mí misma como para salir y gritarle al mundo: “¡aquí estoy!”, porque me siento segura. Segura de lo que siento, de cómo me siento y de qué es lo que quiero de verdad.

Siento que mi corazón vuelve a estar preparado para amar, siento cómo me lo dice día a día cuando, a pesar de los problemas, no dejo de pensar en ti y estoy segura de que quiero tenerte para siempre.

Oportunidad


Hay veces en las que prefieres que las cosas se queden tal y como están porque no merece la pena arriesgarlo todo en la primera baza. Y entonces, un atisbo de esperanza. Ocurre algo que te hace volver a sentir aquello que apartaste para dar lo mejor de ti a otra persona. Sentir. Eso que pensaba que no volvería a hacer hasta dentro de mucho tiempo por querer disfrutar de la vida, de mi libertad. Pero gracias a esas pocas palabras que intercambiamos, he decidido darme una oportunidad. Una oportunidad para atar mis pensamientos a otra persona.

Decisiones


Y en ese justo momento te das cuenta. Tu corazón decide y eso es lo que sientes. No hay vuelta atrás, es así y punto. Tu cabeza comienza a pensar y tampoco puedes parar, intentas retener tus pensamientos para que al chocar de frente con la realidad parezca que duele menos, preo una vez que empiezas ya no puedes parar, y no porque realmente no puedas, sino porque necesitas esa liberación y aunque sólo sea un instante, ése instante será tuyo para siempre.

 

Time to relax


A veces hay cosas que te sorprenden una y otra vez, a pesar de ser siempre lo mismo, a pesar de que ya te lo esperas y aún así no consigues retener tus emociones y acabas explotando, una vez más y otra y otra, hasta que te das cuenta que no merece la pena hacerlo, sino que es mejor dejarlo pasar.

Pero luego llega el día en el que todas esas pequeñas cosas que dejas pasar cobran sentido otra vez por algo que sucede que te hace pensar y recordar, sobretodo recordar ese apoyo que necesitas y que no tienes por el momento porque te sientes “obligada” a no necesitarlo simplemente por no hacer daño a alguien que amas aunque eso implique dañarte a ti misma.

Ahora estarás pensando, ¿pero qué es lo que realmente quiere decir con esta entrada? Buena pregunta. Ni yo misma sé qué es lo que quiero decir, pero necesitaba desahogarme en algún sitio y este ha sido el elegido.

Creo que necesito algo de tiempo para organizar mis ideas. Puede que esto implique encerrarme un tiempo en mi misma y dejar un poco de lado el mundo, pero espero que valga la pena y que cuando acabe el mundo me esté esperando y consiga hacerme feliz como yo desee.